Saludo de Bienvenida

Estimado compañero:

Es un honor dirigirme a ti como Presidenta del Colegio Profesional de Higienistas Dentales de Extremadura.

Ser Presidenta, o miembro de esta Junta, no es más que dedicar nuestro tiempo e ilusiones a construir una profesión mejor, por eso te pido expresamente que nos ayudes en esta nueva etapa.

No nos mueve ningún interés económico, todos los cargos son gratuitos y nuestra recompensa es ver como poco a poco el colectivo de Higienistas Dentales de Extremadura crece, que nuestras opiniones son tenidas en cuenta en el resto de las instituciones de higienistas del país y que estamos presentes como asesores de la Administración Autonómica y del Ministerio de Sanitad.

Es un trabajo duro del que no hay que esperar agradecimientos, pero a pesar de ello me gustaría tener tu compromiso y ayuda para lograr que el Colegio de nuestra querida Extremadura pueda avanzar y crecer y que siga siendo un instrumento eficaz en vuestro trabajo y desarrollo profesional.

Por eso quiero pedirte, de forma sincera, que te pongas en contacto con nosotros, que nos transmitas tus ideas y propuestas, que te incorpores a los grupos de trabajo y áreas que más te apetezcan para ser protagonista, en primera persona, de tu profesión.

En el Colegio de Higienistas Dentales de Extremadura trabajamos para:

  1. Ordenar la profesión y hacerla avanzar.
  2. Combatir el intrusismo.
  3. Relacionarse con las Administraciones Públicas para que le den la importancia debida al Higienista Dental.
  4. Ofrecerles a nuestros colegiados la mejor formación continua posible.
  5. Ofrecer al colegiado las coberturas y seguros de responsabilidad civil que le obliga la Ley.
  6. Proporcionarle el asesoramiento jurídico adecuado en su actividad.

Como veis una difícil labor si no podemos contar con vuestro apoyo y ayuda. ¡Anímate!, ¡crece profesionalmente!, y ayúdanos para que esta preciosa profesión de higienista dental siga avanzando-

Espero poder saludarte personalmente y compartir contigo esta aventura.

 Un afectuoso saludo,

 María José Melchor Zamorano